Ejemplos de empresas de economía colaborativa

Pau Sisternas

En los últimos años, hemos asistido al boom de las empresas de economía colaborativa. Nombres que a día de hoy son parte imprescindible de nuestras vidas se basan en este sistema, convirtiéndose la economía colaborativa en una opción más a la hora de lanzar nuestro negocio. Estas empresas se caracterizan por un alto componente tecnológico, además de una clara orientación hacia un público millennial o centennial. Su potencial es mayor de lo que pensamos, como demuestra el éxito de las plataformas de economía colaborativa actuales. Algunos ejemplos de empresas de economía colaborativa son Wallapop o Blablacar, pero conoce más en profundidad este concepto en este artículo.




Plataformas de economía colaborativa

En qué consiste una empresa basada en la economía colaborativa

A grandes rasgos, la economía colaborativa es una oportunidad para crear una empresa y se basa en el intercambio de bienes y servicios entre personas a cambio de una compensación pactada. Lo que hacen estas empresas es poner en contacto a las dos personas mediante su plataforma o aplicación, a la vez que regulan la transacción. Permite encontrar productos y servicios más baratos, siendo una oportunidad de oro para los emprendedores que tienen una idea de negocio.

Las características de la economía colaborativa se basan en el intercambio de bienes o servicios aprovechan las nuevas tecnologías, ofreciendo un precio más asequible.

Tipos de economía colaborativa

Como veremos en el siguiente punto, la economía colaborativa es aplicable a cualquier sector, desde la restauración al transporte pasando por el alojamiento o la segunda mano. Pero por sus características, sí que podemos identificar hasta cuatro tipos de economía colaborativa:

  1. Consumo colaborativo: se basa en el intercambio de bienes y servicios entre usuarios. Hay una gran variedad de productos a los que acceder, ya sea vía pago o trueque.
  2. Conocimiento abierto: se difunde el conocimiento sin ánimo de lucro. No hay derechos de autor, y cualquier persona puede acceder a esta información cuando lo necesite.
  3. Producción colaborativa: pueden ser espacios físicos o virtuales donde se interactúa para ayudar en la gestión de proyectos, productos o servicios. Varias personas trabajan juntas para sacar adelante la producción. Suele darse en sectores como ingeniería o diseño.
  4. Finanzas colaborativas: el crowdfunding o micromecenazgo son los más populares, pero también se incluyen donaciones, microcréditos o préstamos que permiten sacar adelante un proyecto -generalmente artístico, cultural o musical- con las aportaciones económicas de otros.

Ejemplos de plataformas de economía colaborativa

  • BlaBlaCar: uno de los ejemplos de economía colaborativa más conocidos. Pone en contacto a un conductor con pasajeros que quieren una alternativa más económica al transporte tradicional -que no siempre cubre las necesidades de este público-. La valoración de los usuarios es clave, algunos conductores han sido eliminados de la plataforma por acumular demasiadas opiniones negativas.
  • AirBNB: otra de las plataformas de economía más conocidas. Permite encontrar alojamiento en todo tipo de ciudades, alquilando toda la casa o parte de ella. Como en el caso anterior, puedes valorar el alojamiento y el servicio recibido, del mismo modo que el dueño del alojamiento puede evaluar a los huéspedes.
  • Wallapop: un ejemplo de economía colaborativa made in Spain. La plataforma está dirigida a la venta de ropa y productos de segunda mano, partiendo siempre del componente geográfico. De este modo, puedes contactar con vendedores -o compradores- de tu entorno. Puedes contactar con el vendedor a través del chat para informarte a fondo del producto o negociar el precio final.
  • Verkami: se trata de una de los ejemplos de economía colaborativa aplicado a las finanzas más populares que existen. Generalmente, el artista publica el proyecto y el presupuesto necesario, ofreciendo una serie de recompensas según la aportación económica del inversor. Por ejemplo, puedes recibir un disco en primicia, junto a una camiseta del grupo, una edición especial, etc.
  • Coursera: acabamos con un ejemplo de eLearning colaborativo. Ofrece cursos abiertos a distancia, gratis y de temáticas que van desde la ingeniería y la medicina a negocios, humanidades, ciencias de la información o marketing digital. Trabaja con universidades de todo el mundo, como Princeton, Yale, Múnich, Melbourne o la UAB.
  • ¿Te ha servido de ayuda?
  • No