Ventajas e inconvenientes de las incubadoras de empresas

Cristina Argudo
Las ventajas e inconvenientes de las incubadoras de empresas siempre están presentes cuando un emprendedor decide apostar por este sistema de financiación y crecimiento. El crecimiento de las incubadoras de empresas en todo el mundo no ha sido casual: han demostrado su utilidad para impulsar nuevos proyectos y negocios, manteniéndose íntimamente ligadas al emprendimiento. Su capacidad para convertir en rentables multitud de proyectos e ideas de negocio, sobre todo los relacionados con la innovación y las nuevas tecnologías, les ha transformado en una figura idealizada por los jóvenes empresarios. Beneficios de las incubadoras de empresas Imágenes: Roman Samborskyi || Shutterstock Sin embargo, antes de recurrir a una incubadora de empresas, un proyecto emprendedor debe conocer los beneficios e inconvenientes de este tipo de programas u organizaciones, para evitar posibles decepciones indebidas.

¿Qué son las incubadoras de empresas?

El origen de las incubadoras de empresas se remonta a la década de los 50, en Silicon Valley, Estados Unidos.

La Universidad de Stanford creó el primer parque tecnológico para transferir la tecnología desarrollada en la Universidad a las empresas. El éxito de esta experiencia, con la creación de nuevas compañías tecnológicas, propició la expansión de la idea al resto de Estados Unidos y Europa.

En la actualidad, existen incubadoras de empresas en prácticamente todo el mundo aunque Estados Unidos sigue a la cabeza, con más de 1.000 incubadoras y un ritmo de creación que llegó hasta una nueva incubadora por semana a finales del siglo XX.

Concepto de incubadoras de empresas

España no podía ser una excepción y ha visto crecer considerablemente el número de incubadoras de empresas en los últimos años. Se han convertido en unas de las principales formas de ayudas para emprendedores que se pueden encontrar, ya que aportan asesoramiento en los inicios y en la etapa de desarollo de la empresa.

Hoy en día, los viveros de empresas cada vez son más populares como impulsores del emprendimiento y la innovación, además de ser una gran fuente de financiación para empresas de nueva creación.

Una incubadora de empresas es una organización o programa cuya principal finalidad es apoyar a los emprendedores y sus proyectos e, incluso, crear proyectos propios.Nació en el sector tecnológico pero ya existen incubadoras de empresas para casi cualquier clase de proyecto, con el denominador común de la innovación y el emprendimiento.

La incubadora de empresas ofrece asesoramiento, formación e incluso financiación a los emprendedores que empiezan y que necesitan que su idea o servicio tenga éxito para poder subsistir en un mundo extremadamente competitivo.

Estos servicios proporcionados por la incubadora de empresas han de servir para ayudar a la creación de nuevos proyectos y empresas. Existen diferentes tipos de incubadoras de empresas según el modelo de empresa en el que se especialicen.

En el objetivo de garantizar el éxito de una nueva compañía, los viveros de empresas también pueden proporcionar otros recursos empresariales como el alquiler de espacios físicos.

La incubadora de empresas puede nacer en el seno de una gran compañía, con una función de innovación interna dentro de la organización, o apoyar proyectos pequeños, en los que puede tener una participación en los beneficios. Pero esta modalidad de trabajo siempre está en el proyecto desde el origen del mismo.

La incubadora de empresas también son, también consideradas, incubadora de startups, ya que sus servicios son prestados, con mucha frecuencia, a este tipo de compañías. Las startups son empresas pequeñas de nueva creación con un fuerte componente innovador y tecnológico pues suelen estar relacionadas con Internet y las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICS).

Las incubadoras de empresas en España

Madrid, Valencia y Barcelona son los principales puntos de la geografía española donde se localizan los viveros de empresas de España más importantes.

Estas incubadoras de empresas son tanto privadas como públicas: en el caso de las privadas es muy habitual que sean fundadas por empresarios de éxito o haya grandes compañías especializadas en la innovación detrás.

El Grupo Intercom es uno de los más conocidos y, desde su fundación en 1995, ha lanzado más de 50 proyectos de Internet. Entre ellos se encuentran algunos tan conocidos como Infojobs o Softonic.

En lo que se refiere a las incubadoras de empresas públicas, son promovidas por universidades y Administraciones y ofrecen asesoramiento gratuito para emprendedores. Un ejemplo es el Centro Europeo de Empresas e Innovación, apoyado por el gobierno del Principado de Asturias.

En Madrid, el Campus Madrid de Google es un espacio físico de reunión para emprendedores donde es posible organizar eventos, reuniones y trabajar con acceso a wifi gratuito desde 2015. Además, los trabajadores de Google ofrecen sesiones de asesoramiento gratuitas.

Y, según el Mapa del Emprendimiento en España, casi el 80% de los emprendedores en nuestro país tienen entre 25 y 44 años, con estudios de postgrado en más del 90% de los casos. Internet es el sector más numeroso pues en él se concentran el 20% de los nuevos proyectos.

¿Cómo funciona una incubadora de empresas?

Ventajas de las incubadoras de empresas

Estos son algunos de los beneficios de las incubadoras de empresas para ser emprendedor e iniciar un nuevo negocio.

Pueden proporcionar apoyo económico

La financiación en las empresas es considerada por los emprendedores como uno de los principales escollos con los que se encuentran para llevar a buen puerto su proyecto.

Uno de los principales beneficios de las incubadoras de empresas es que pueden asesorar sobre el tipo de entidades a las que acudir para solicitar financiación con mayor garantía de éxito o, en algunos casos, facilitar financiación ellas mismas.

Prestan apoyo logístico y de gestión

Si la nueva empresa necesita una sede u oficina, formación, así como consejos e ideas, la incubadora de empresas lo proporciona.

De hecho, una de las principales funciones de las incubadoras de empresas es el apoyo en la gestión, pues los nuevos proyectos suelen presentar déficit en formación por no tener claras algunas ideas sobre organización y las bases para crear una empresa desde sus inicios.

Brindan un trato personalizado

Las incubadoras de empresas tratan de adaptarse a las necesidades de cada uno de los proyectos que impulsan.

Al final, para cada proyecto el asesoramiento y la formación son completamente diferentes.

Ayuda a optimizar los recursos

El asesoramiento facilitado por la incubadora de negocios es muy importante para saber optimizar los recursos disponibles y reducir gastos que, en una empresa que empieza, siempre son demasiados.

Minimizan los riesgos

Por último, y muy importante, las incubadoras de empresas ayudan a los nuevos proyectos a minimizar los riesgos, con la aportación de su conocimiento especializado. Con este apoyo, es posible iniciar un negocio sin riesgos, ya que se posee el asesoramiento necesario para tomar las decisiones adecuadas.

Ello repercutirá en reducir, así, las posibilidades de fracaso. Por lo tanto, podemos decir sin equivocarnos que las incubadoras de empresas impulsan hacia el éxito a los emprendedores.

Inconvenientes de las incubadoras de empresas

En lo que se refiere a los problemas de las incubadoras de empresas, hay que tener en cuenta:

  • Su conocimiento es especializado. Este hecho no es de por sí un inconveniente a no ser que la nueva empresa busque la ayuda de una incubadora de empresas que no esté especializada en su sector. Sí puede ser un inconveniente para nuevos proyectos en sectores que no cuenten con incubadoras de empresas especializadas. Cabe destacar que existen diferentes tipos de incubadoras de empresas dependiendo del modelo de empresas al que se dirijan.
  • Restan independencia. Al solicitar ayuda de expertos, el emprendedor ha de entender que estará sometido a cierta supervisión por parte de las incubadoras de empresas y perderá independencia. Es un pequeño peaje que hay que pagar por la ayuda prestada.
  • Su vigencia es limitada. Las incubadoras tienen como finalidad ayudar a nuevos proyectos pero, una vez que están en el mercado y han comenzado a andar, acaba su servicio. Para pasos posteriores relacionados con crecimiento y consolidación habrá que recurrir a aceleradoras.
  • No todos los proyectos son susceptibles de recibir su ayuda. Los nuevos proyectos de emprendedores que son supervisados por las incubadoras de empresas deben cumplir, por lo general, una serie de requisitos para ser susceptibles de recibir ayuda. Entre estos requisitos, que son muy variables, se cuentan la innovación, la capacidad de generar empleos y riqueza, posibles beneficios sociales a medio plazo, el sector de especialización o el potencial de crecimiento del nuevo negocio.

¿Cómo funciona una incubadora de empresas?