
No todas las empresas tienen las mismas necesidades. En función del tamaño, sector de actividad, funcionamiento, control, seguridad, escalabilidad y objetivos, existe un tipo de ERP para que la compañía obtenga una gestión integral de la empresa.
Optimizar los diferentes procesos y conectar las diversas áreas de un negocio resulta fundamental para lograr una mayor eficiencia operativa. Para ello, es importante analizar cuál es el mejor ERP para una pyme según sus necesidades empresariales. Analizamos, a continuación, las ventajas que ofrece optimizar los procesos dentro de la empresa y los tipos de ERP que se pueden encontrar. ¡Toma nota!
La importancia de optimizar los procesos en la empresa
La cadena de valor de un negocio implica realizar una serie de procesos verticales y horizontales que implican el trabajo de diferentes personas y departamentos. En todos ellos, hay que controlar y analizar una gran cantidad de información y, si no se tienen las herramientas adecuadas, lo más normal es que se cometan errores o se pierdan ciertos datos.
Una de las herramientas que destaca en la actualidad es un sistema ERP. Entre sus ventajas, destaca por permitir que las diferentes áreas de la empresa operen con mayor eficiencia y de forma conjunta. A la hora de controlar tu negocio, podrás optimizar todo tipo de tareas y procesos, agilizar el flujo de información entre departamentos y tener una visión global para fomentar una mejor toma de decisiones en la compañía.
Gestión y control de las finanzas empresariales
El departamento financiero y de contabilidad es una de las áreas que más necesitan controlar y gestionar las empresas. Ya sea una pyme o una gran compañía, todos los negocios deben optimizar el uso de recursos, controlar los movimientos de entrada y salida de dinero, conocer con precisión el vencimiento de los pagos y saldar las deudas pendientes.
Contar con una herramienta que ayuda a optimizar todas estas tareas contables es determinante para que la empresa funcione correctamente. Pero, en concreto, ¿cómo ayuda un software de gestión de tesorería? Este tipo de herramienta es una solución destinada a automatizar y agilizar los procesos y recursos financieros de una organización. Con ello, los datos se recopilarán de forma rápida y eficaz, se reduce el tiempo que dedican los trabajadores a estas tareas manuales y, además, se eliminan los errores que se pueden cometer.
Tipos de ERP según las necesidades empresariales
No existe un solo tipo de ERP. En función de las necesidades que tenga la empresa, se puede encontrar un ERP que se adapte a la compañía:
ERP horizontal
Tiene un alcance general y está diseñado para gestionar una amplia cantidad de procesos y operaciones comerciales. Tiene un único punto de acceso e integra diversos módulos. Entre ellos, áreas como finanzas, recursos humanos, inventario, ventas, compras o producción.
ERP vertical
Este tipo de software ERP está destinado a cubrir las necesidades de una industria o sector específico. Cuenta con flujos de trabajo concretos y características especializadas, por lo que se recomienda para empresas que operan en industrias especializadas o reguladas. Es el caso del sector de la salud, la alimentación, la construcción o la distribución.
Tipos de ERP según la tecnología empleada
En cuanto al tipo de tecnología, podemos diferenciar entre diferentes modalidades de software ERP:
ERP en la nube
La información y los datos se alojan en servidores que son accesibles a través de Internet. Los sistemas ERP en la nube se adaptan a una gran cantidad de empresas, tanto pymes como grandes compañías. Entre sus ventajas, destacan la flexibilidad, la escalabilidad y el acceso remoto. Al no trabajar con servidores y hardware, no requieren de una gran inversión inicial y tiene unos menores costes de mantenimiento.
ERP local
Este tipo de ERP se instala en los equipos de la propia compañía. La empresa es quien tiene el control de la infraestructura, lo que ayuda a aumentar los requisitos específicos de seguridad. Además, permite una mayor personalización a nivel técnico, funcional y de ciberseguridad. Sin embargo, cabe destacar que los costes iniciales son mayores y conllevan costes de mantenimiento y actualización de forma continua. También admite una menor flexibilidad y el acceso de los datos se limita a las instalaciones de la compañía.
De este modo, en función de las necesidades de la empresa, hay un ERP adecuado para mejorar la gestión empresarial y los diferentes departamentos de la compañía.

